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Siempre he sido impulsiva y visceral en mi actuar, como toda geminiana a veces es difícil encontrar estabilidad en el amor, por lo menos para mí ha sido complejo. Me enamoro fácilmente y cuando las cosas funcionan bien, siempre, SIEMPRE hay algo que termina angustiándome a tal extremo de no querer verle más…. Y no se trata de una telenovela venezolana con engaños, maltratos, guaguas perdidas ni mucho menos…. Se trata simplemente de niñerías como por ejemplo esta conversación telefónica ocurrida hace algunos meses :
Susodicho : “ negrita a qué hora te voy a buscar “
Yo : no me digay negrita , soy blanca..
Susodicho : (( silencio)) debbie, a que hora te paso a buscar ….
Yo : no me pases a buscar más, me carga que me digan negrita, …. Tu tu tu….(( colgué )
Entiendo que después de leer esto nadie más querrá emparejarse conmigo, pierda cuidado….ya no lo necesito.
Me ha costado mucho enfrentar una relación de pareja y básicamente porque debo apartar un montón de doctrinas, creencias y tantas otras cosas que a veces no quisiera hacerlo… simplemente considero que no por ahora. Y a veces, (sobre todo en invierno ) quiero empezar una amor idílico como el de antes , como el que me robo tantos suspiros…. Pero no puedo, me asusto y siempre añado un millón de restricciones “ no me gusta como habla, no me gusta como come, no me gusta como huele, no me gusta cómo me mira, no me gusta lo que estudia etc… y es que no deseo quedar tan expuesta a un amor que después me traiga dolores, no quiero entregarme tan fácilmente al desamor….y sé que muchos dirán “ pero puta deby, te tay poniendo el parche antes de la herida” y si….mucho de cierto hay en aquello…pero de verdad no quiero pasar por lo mismo de antes….no quiero sentirme vacía después de una ruptura o sentir que quizás di más de lo que él mereció… pero a veces el corazón tiene cauces distintos y sería más sencillo dejarse llevar por ellos.
Hoy simplemente me enamoro de todo, me enamora el atardecer , me enamora oír una canción de esas bien dulzonas, me enamora una película y un buen plato de comida….no quiero complicarme la vida escribiendo más de lo mismo…eso dejémoselo a Corín Tellado( que en paz descanse )….. Quiero vivir no más, no quiero dar explicaciones de mi actuar… no quiero pasear con cara de boba por la avenida perú, no quiero comer churros con manjar ensuciando mis mejillas …..al carajo el mundo …Al carajo los hombres con sus historietas, al carajo yo con mi mundo rosado…
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Estar de cumpleaños no es sinónimo de festejo, estar de cumpleaños es encontrarse de frente con el presente y ahí radica el mayor problema.
Ese día miércoles fue distinto desperté y agradecí vivir como vivo… pero seguí sintiéndome extraña y no es la crisis del “par de patos”, no es sentirme vieja, arrugada y menopáusica, es sentir que una vez más saludo al presente proyectando en el futuro lo que no concreté anteriormente…y que chucha? Suena como trabalenguas y la verdad ni yo lo comprendo, pero lo siento y también lo transmito.
Cada vez que necesito llenar mi alma con historias veo “se arrienda” probablemente una de las cuatro películas que más he disfrutado, sentido y llorado… chuta que anday mamona” me dicen-…pero si….me gusta la película y siento que mi vida tiene algo de ella.
Esta semana ha sido especial, he sido víctima de la verborrea mal intencionada de alguna gente “eres esto” eres esto otro” y qué más da ?…. Soy así pero puta que soy buena, puta que soy pura y puta que soy weona!. Me duele cuando la gente que quiero se va sin más, se va y deja esa marca profunda en mi corazón… esa marca de decepción y de olvido…y pucha que cuesta desconectarse pescar un cuaderno y continuar con la vida o la rutina [a estas alturas].
El protagonista de la historia tiene algo de aquello, tiene esa fidelidad a sus creencias a su realidad, pese a que la vida se torna compleja. Pero siempre existen segundas oportunidades y la posibilidad de empezar de cero. No es casa blanca, ni la cenicienta. Es una historia grisácea de la vida, es la vida misma… esa que caminamos con los zapatos gastados, esa que miramos desde la ventana de la micro, esa que contemplamos al llegar a la casa y sentir el frio calar los huesos,…esa vida contempla la película, por eso me gusta, por eso la veo y la siento propia.
Hoy se arrienda mi historia, se arrienda el recorrido que dejé anidado alguna vez en cierto rincón de la ciudad.